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Dejar de Fumar

dejar de fumar engordarDejar de fumar es muy, pero que muy fácil… Lo difícil es mantenerse como “Exfumador@” en el tiempo. Si eres Fumador@ seguro que has pensado mil y una veces que tendrías que dejarlo… y acto seguido te has encendido otro pitillo.. Yo lo he vivido y por eso lo sé. Sé lo que es asociar el móvil del trabajo al cigarro y hasta encontrarte con dos cigarros (uno en la mano y el otro aún consumiéndose en el cenicero) mientras mantienes una conversación. Siempre tenía excusas para NO deja de fumar: “no es el momento”, “es una época de mucho estrés en el trabajo”, “lo dejo fijo cuando esté tranquila”, “total para el único vicio que tengo (ya…) y sobre todo, la tan temida “VOY A ENGORDAR (Y NO QUIERO!!)”. Pero de repente llega tu momento y ya no lo piensas, lo DECIDES. Y aquí es donde empieza el viaje personal e intransferible de cada cual…. Yo te cuento el mío por si te sirve, o puedes adaptarte algo:

El momento de dejar de fumar para mí fue como cuando encontré a mi Pareja: no sabes cómo va a salir pero estás decidida y vas con todas las consecuencias a por ello. Por eso en este caso (dejar de fumar me refiero), me informé durante tiempo antes porque sabía que lo haría y que mi momento  llegaría. Existen muchas técnicas para dejar de fumar: hipnosis, fármacos, hasta sesiones de láser y muchas más. Yo simplemente aproveché un resfriado. Y me hice amiga inseparable del Cigarro Electrónico. Al principio me aferraba constantemente a él a pesar de que se me hizo raro acostumbrarme: no sólo a su sabor y a aspirar con todas mis fuerzas, sobre todo a su peso (mi labio inferior parecía hacer pesas :)). Pero realmente me salvó. Es una cuestión de “sustitución” que en este caso fue más que efectiva. Mi Pareja y Familia me “acosaban” prácticamente con el tema de dejar de fumar (me entiendes ¿verdad?). Por eso decidí NO proclamarlo a los cuatro vientos los primeros días. Y al principio intenté evitar las situaciones sociales a las que asociaba el tabaco: sobre todo salir de noche. Cuando volví a hacerlo, me llevaba siempre mi cigarro electrónico a pesar de muchas risas y sonrisas (pero aquí estoy, año y medio sin fumar!). A día de hoy, cuando salgo por la noche se me olvida llevármelo, y tengo que reconocer que a veces aún lo necesitaría, en mas de una ocasión me ha salvado una amiga (¿verdad Jenny?). El apoyo de todos los que te rodean en el tiempo (de por vida) es imprescindible.  Como dice mi Madre, que es muy sabia: “Soy consciente de que soy Fumadora, porque en el momento que volviera a coger un cigarro sería el primero de muchos más”. Lleva 35 años sin fumar.

Respecto a engordar al dejar de fumar: Es cierto, lo harás, y tienes que estar preparad@. Pero no significa que deporte dejar de fumartengas que engordar 20 kilos. Evidentemente hay excepciones: personas que dejan de fumar y no engordan pero no es lo habitual. La mayoría de los médicos con los que hablé antes de dejar de fumar coincidían en concluir que lo “normal” es engordar unos 3 kilos. Más de esto ya es “dejarte llevar”. Me explico:

Engordas esos 3 kilos aproximadamente porque tu cuerpo está habituado a la nicotina, que ejerce una acción “aceleradora” del metabolismo. Además la sensación que se tiene cuando fumas es de saciedad: tenemos el estómago sucio. Comemos menos por esta sensación y también porque estamos pensando en el cigarro de después de comer. Y si comes habitualmente fuera de casa, ya ni te cuento… Casi te “echas” el café o postre por encima porque estás pensando en que te de tiempo a salir a fumarte el último antes de seguir trabajando…

Cuando decidas que ha llegado tu momento y vas a dejarlo (así de contundente: “voy a dejarlo”), prepara el terreno:

Sé consciente de que tendrás que cuidar mucho tu alimentación: obligatoriamente harás 5 comidas al día para tener más sensación de saciedad y quemar más calorías. Beberás mucha agua y zumos para desintoxicar tu organismo y evitarás bebidas excitantes como el café o el té. Comerás proteínas (carnes blancas, pescados) acompañadas de verduras. Tendrás a manos kilos de manzanas, zanahorias, peras… Cualquier alimento sano ( o “Sportchuche”, como dice mi Hijo , definición muy acertada cogida de una muy buena serie islandesa para niños que también deberían ver muchos mayores). Y sobre todo muévete, intenta hacer ejercicio, andar, lo que sea excepto quedarte en casa o tirada en el sofá. Ahora que viene el buen tiempo es precisamente un buen momento para dar largas caminatas a paso ligero. En el momento que se te pase por la mente fumar o comer algo que no deberías cambia totalmente de actividad, llama a una Amiga, lee un libro o busca en Internet imágenes asociadas a las enfermedades derivadas del consumo del tabaco. Apunta en una hoja los beneficios de dejar de fumar, haz fotocopias y repártelas por tu casa y en tu trabajo mantenla a la vista. Cualquier cosa es lícita en estos momentos. epidemia tabacoY personalmente te aconsejo que tengas a mano al menos un par de cigarros electrónicos (la batería dura muy poco). Recuerdo con mucha ilusión cuando de repente un día me di cuenta de que eran las seis de la tarde y ni siquiera me había acordado del dichoso cigarrito electrónico. En ese momento me di cuenta de lo fuertes que somos, de lo que podemos llegar a hacer (os aseguro que había momentos en los que me sentía absolutamente incapaz de imaginar mi vida sin fumar), y de que la mente siempre domina al cuerpo.

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2 Comentarios

  1. […] ponemos en plan presumido y pensamos en los efectos negativos que tiene el ser Fumador@ en nuestra imagen (como ves te puedes […]

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